Seguro que alguna vez te habrán dicho
que todo pasa por algo;
que si ha sido así es porque tenía que ser así,
que no le des más vueltas,
ni pienses en el por qué.

Bien, pues yo te digo que lo pienses más,
que pienses que esta vez has perdido,
que no todo es de color de rosa y
que no te pongas esa venda para taparlo
y fingir que todo va bien.

No nos damos cuenta
de lo importante que es aprender a perder,
saber que cada vez que perdemos
hemos ganado algo aunque no lo veamos.

Y que cada vez que ganamos
habremos perdido unas cuanta veces antes.

Perder duele y no es nada nuevo, lo sabéis.
Perder duele mucho.

Podemos perder la razón, perder cosas, perder personas,
y lo que más duele es perder
a esas personas qué pensábamos
que iban a estar incondicionalmente a nuestro lado,
pero de repente, se van.

Y eso duele.

Y ahora estaréis pensando,
que ojalá no perdiéramos,
que ojalá todo fuera ganar
y la vida fuera bonita.

Pues no.

Yo me alegro de perder.
Doy gracias a todas las batallas que he perdido,
a todas esas personas que se han ido
y a las que yo he dejado que se fueran.
Y también a todas esas personas
que se han ido sin que yo quisiera.

Aunque cueste recordarlo,
pero si no fuera por cada una de ellas,
hoy no sería quién soy,
y no estaría aquí seguramente diciendo esto.
Seguramente tampoco valoraría
todas las cosas buenas que me han pasado
por haber perdido antes.

Y esto seguramente ya lo sabréis,
pero hay veces es mejor dar un pasito atrás,
coger carrerilla y seguir a por todas

 

Laura Escanes
Web: https://lauraescan.es/